Tag Archives: jerkbait

3 Comments

El tostón del día es: mis cuatro señuelos favoritos del momento. A quien le guste que siga, para los demás hay lecturas más interesantes.

Digamos que en el mercado hay algunas docenas de señuelos con características parecidas a estos, ¿porque estos y no otros entonces? La razón es que yo los he usado y mucho, se cómo se mueven, se cómo moverlos y tengo en ellos plena confianza. Ah amigo, es fácil sacar algo con un artificial en el que tienes plena confianza... Pos si, ¿O no? La confianza en un señuelo llega nada más entender que en aquel momento, en aquel lugar, ese señuelo es la elección correcta. Dicho más sencillamente, la confianza viene con la experiencia y al tener experiencia con ellos, pues les he cogido el truco y son mis mosqueteros. ...continue reading

¿Qué hacemos cuando la pesca se hace más complicada de lo previsto? Algunos recogen y se van a tomar una cerveza, otros van dando palos de ciego y algunos, por lo de las canas, suerte o experiencia, salen del apuro aún teniendo que luchar como leones.

Giant Trevalli - GT - sacado a spinning - MaldiveUna de las armas que tenemos a disposición para cambiar el resultado del marcador, una de las muchas diría, es la de rebajar el tamaño y peso de los señuelos y pescar digamos, "finesse". No es que se trate de un invento de un día sino de muchos pasados a tostarse el pellejo bajo el sol, situaciones en las cuales después de haber intentado lo imposible nos hemos finalmente decidido a sacar de la caja un artificial más liviano, y una vez puesto en una caña igualmente ligera, hemos dado la vuelta de tuerca a los eventos. Por más inri esto no solo pasa en aguas muy trilladas como las de la costas Española, sino que también cobra sentido en lugares como las playas de Gabón o los arrecifes de Madagascar, sitios en los que no es exactamente la presión de pesca lo que más preocupa y aún así hay veces en las que un artificial más pequeño levanta el monstruo.

Pez Ballesta sacado a spinning con un Molix Finder Jerk 110La razón por la esto ocurre no me queda del todo clara, pero existe un mecanismo en los genes de los peces por el cual, de repente, un señuelo de tamaño demasiado grande se relaciona con algún tipo de alerta. Asimismo la pesca Finesse encuentra su mejor momento cuando los peces no están activos, bien durante los meses muy fríos como los más calurosos. En ambas situaciones extremas los depredadores se hacen más apáticos y dejan de perseguir grandes presas, por lo tanto a menudo esta técnica se acompaña  a una velocidad de recuperación más baja de lo normal. Podéis encontrar mucha más literaturas sobre ello en artículos de pesca al Black Bass, un pez por el cual quizás se haya desarrollado y perfeccionado, pero ya que sois chicos listos habéis entendido por dónde van los tiros. La pesca Finesse se suele enfocar mucho a los vinilos y montajes como el split shot, carolina rig u otros, pero en nuestro caso, ya que de mar hablamos, la aplicamos igualmente a los señuelos duros.

Lubina a spinning con Finder 110En varias ocasiones en el Delta, un lugar que recibe una gran presión de pesca, mis amigos me invitan a usar señuelos de pequeño tamaño, y si es cierto que lo contrario puede llegar a ofrecerte sorpresas inesperadas, minnows, y paseantes pequeños brindan más picadas. Por lo curioso que pueda parecer, situaciones parecidas las hemos vivido en el Estrecho, donde la regla parece ser la de "Burro grande ande o no ande". Mi última visita en el territorio Paquito se vistió de alegría y capturas felices justamente por habernos atrevido a cambiar el tamaño de las muestras, rebajando todo lo que permitía el equipo, marea y viento, y así acosar a las reinas más sospechosas y recelosas. En concreto, pasar del Finder 150 al Finder 110 supuso la diferencia entre pescar cero o pescar bastante. En uno de los lugares queridos de mi súper guía ambos pusimos uno de los Finder Jerk, eligiendo yo el más pequeño. Una barracuda desganada, decidió morder uno de mis tres Finder 110 a dos metros de la barca, probablemente enfadad por una paradita provocativa, y en un santiamén cortó el hilo y se llevó el fetiche.

Lubinas a spinning con PJB95Al poco, cambiados de sitio empezó el festival de Lubinas, y todas sin excepciones entraron al Finder 110, a estas alturas ya de ambos, que lo teníamos puesto. Nuevo sitio nueva aventura y ahora le toca a un novato de 9,5cm el Propeller Jerkbait de Molix, que se lleva el gato al agua. El día siguiente se repite la historia, y con una marea más bien floja el Finder 110 vuelve a ser el protagonista, esta vez hasta de un doblete, con una hermosa pieza que finaliza el día. El tercer día seguimos en la misma tónica, pero en este caso no es el Finder 110 a meter la goleada sino un señuelo nuevo de Molix, el DM120 del que ya habéis visto las fotos. Este artificial, que teníamos en un color bastante horroroso como suele pasar con los prototipos, no solamente tiene una línea muy estilizada y delgada, sino que además nada de una manera diferente respeto a los jerkbaits tradicionales, con una acción más sinuosa y mucho menos nerviosa.

Si en el Mediterráneo un artificial de 11cm y 9,5 gramos de peso no se suele considerar Finesse, probablemente en el Atlántico lo sea, por lo menos si se pesca en aguas abiertas donde la corriente juega un papel muy importante y el viento no te permite lanzar donde y como te gustaría. Es muy probable que para trasladar esta experiencia a las aguas del Mare Nostrum deberíamos de estar hablando de utilizar artificiales de 7cm, cosa que hemos hecho muchas y repetidas veces, con el Punitor, el Piper y otros llaveros de comprobada eficacia. Simplemente se trata de adaptar el concepto a la circunstancia, ya sabéis, en el trópico un señuelo finesse es de 15cm 🙂

Han llegado algunas novedades a la tienda, el goteo sigue y poco a poco voy ampliando el catálogo. Fijaros que algunos de estos artificiales llevan tiempo a la venta, pero no he decidido añadirlos hasta que he tenido la oportunidad de probarlos en persona y darme cuenta de su eficacia, que la tienen. Los productos de Molix parten con ventaja porque son los que más uso, pero veréis que llegará material de otras marcas con las que estoy abriendo relaciones comerciales, solo hace falta un poco de paciencia.

t-jerk 80, molix, señuelo, jerkbait, artificial, bailaLa primera novedad es el T-Jerk 80, el hermano menor del 117 que en su momento regaló  grandes emociones. Es un pequeño jerkbait que navega entre el light spinning y el rock Fishing, comportándose igual de bien en ambas circunstancias. Se lanza más que decentemente y nada con educación, cuando se recupera regular, y muy creativo si se “jerka” de manera apropiada (jerkar = recuperar a tirones). Mide 8cm y pesa 7 gramos, de momento he traído solo dos colores.

punitor85, molix, paseante, señuelo, spinning, lubinaUn señuelo del que me he enamorado del todo en los últimos meses es el Punitor 85, un walking the dog con una fuerte personalidad. Se sienta con el trasero a remojo, cabeza para arriba mirando al tendido y nada en manera sinuosa, tal escurridiza culebra. Sin embargo, si dejamos por un momento de lado la recuperación tradicional, encontramos el lado mejor del Punitor. Trabajado con tirones poco rápidos y regulares, el Punitor se sumerge justo debajo del agua y deja ver los flancos, con un movimiento muy realista, el de un pez pasto que quiebra en el agua, o que se encuentra en dificultad.  Hay que probarlo para ver realmente como se desenvuelve, pero si se le coge el tranquillo... Pesa 10g y viene entres bonitos colores.

trago vib, blade, señuelo, metal, spinning, rockfishingA raíz del tremendo éxito que está teniendo el Trago Vib he decidido traer dos medidas más, 10,5g y 14g. Pescando a Rockfishing nos ha deparado alguna que otra sorpresa inesperada que no siempre ha acabado bien a causa del equipo tan ligero, así que ahora lo podemos manejar mejor con los equipos de spinning ligero y vete tú a saber lo que puede pasar. He visto alguien que lo ha modificado poniendo un solo anzuelos sencillo en la cola, me parece una muy buena idea, los OMTD OH1700 son la solución ideal

Vuelven algunos colores fundamentales del Finder Jerk 150, el jerkbait de Molix más vendido. Finalmente disponible el Blue Sarda y el Med Sgombro, que resulta estar cosechando mucho éxito en el lado Atlántico noroeste de España.

1 Comment

Momentáneos o no diría, ya que algunos duran más de un amanecer o de una interminable temporada y otros un puñado de segundos, por decir algo. Lo que ocurre es que se deja uno llevar por el entusiasmo, la pasión y se mueve por impulsos, como una de aquellas famosas ranas ya hecha fiambre a las que se le aplica corriente eléctrica; experimento de lo más cruentos que seguramente ha destrozado la infancia de más de un enano.

De repente, liado en plena sesión de jerkbait y con el entusiasmo al rojo vivo, crees de haber encontrado la pesca que más te pueda gustar en la vida y que por ese camino seguirás hasta que el hombro aguante el disparo. Resulta, sin embrago, que la semana anterior te lo había pasado pipa con un paseante, y en aquel momento habías dicho (palabras textuales): “Es que no hay pesca más bonita que esta…”. Llega la tarde y sacas de la chistera un vinilo, le echas un vistazo sin mucho amor y decides montarlo en una cabecita plomada, sin emerillon ya que habías recién cambiado el bajo por un encontronazo con una piedra. Ha sido justamente el bajo nuevo que te ha guiado hasta poner esa criaturilla oleosa y sin espina dorsal, ya que con la grapa ya atada, sinceramente es un poco rollete enganchar un señuelo blando. Lanzas, con la misma fe que tienes en que Suiza pueda ganar el mundial de futbol y empiezas tu labor.

La picada te coge desprevenido, primero un mordisco, luego otro más fuerte y finalmente el peso en la puntera, la caña que se dobla y la clavada que pone todas las cosas en su sitio. ¿Demonios, esto es una pasada! Parece la primera vez que tienes una picada al vinilo y sin embargo ni te acuerdas de cuantas has disfrutado en el pasado, pero la emoción se renueva como el primer beso a una nueva novia. Es cierto, las picadas al vinilo pueden llegar a ser sobrecogedoras, sobre todos cuando tienes la posibilidad de notar en el blank todos los mordiscos, si son más de uno, y hasta imaginarte el bicho que ataca con el horno abierto tu pobre gominola. Así mismo te entusiasmó la Lubina que se tragó el walking the dog la semana anterior, cuando dijiste la famosa frase aquella, y es cierto que si llevas un poco sin tener picadas en superficie, al volver a retomar el asunto te quedas plasmado por aquella fulguración  de energía y rabia que revienta el agua y hace desaparecer el señuelo en un remolino. Y no podemos olvidar los señuelos que vibran mucho, como spinnerbaits, chatters o el Lover; parecen tener vida propia y ya solo recuperándolos estás disfrutando, a la espera del ataque.

Me siento voluble e infiel, tengo amores que duran menos que una copula de un león y que abandono por el resplandor de una cucharilla o el perfume de un cangrejo deshuesado. Pero luego vuelvo, los retomo y descubro una y otra vez sus encantos con la ilusión de que cada uno de ellos me proporcionará la pesca más entretenida del planeta hasta que el ojo caiga en un nuevo juguete que se asoma y me pone carita de corderito. Son amores momentáneos que duran una vida, supongo que se trata del arte de la pesca con señuelos, que por esto engancha más que un triple del 8/0. 🙂

Last updated by at .