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Este menda que machaca el teclado tiene una razón muy concreta para tener en vida esta página, al no disponer de un trabajo “normal” se busca la vida engatusando a la gente con cuentos chinos sobre la pesca y vendiendo cachivaches de trascendente importancia amén de abducirlos hacía destinos exóticos para sacar cuatro bichos de colorines, ¿pero vosotros porque habéis empezado lo del blog? Y porque no? Que me da exactamente lo mismo, ambas respuestas me valen y me interesan.

Personalmente me entró el gusano hace ya mucho tiempo, y si parte de mi furia creativa la puedo desarrollar en las revistas, aquí me la juego como mejor me parece/apetece y cuento historias para niños pequeños así como grandes mamarrachos con pelos en las piernas y barba de cuatro días. Me gusta un “güevo” escribir, y hay veces, como ahora, que por la noche cuando toda la familia está de paseo con Morfeo me pongo a darle al teclado para escupir un poco de mi y de lo que se me antoja aún vagamente interesante.

Intento involucrar al personal, con menos éxito de lo que cabe esperar, pero me divierte rastrear el fondo para ver qué es lo que hay entre las piedras y ser capaz de sacar una picada de la chistera. A lo mejor mis historias se quedan en el limbo del “lo entiendo y me interesa o no lo entiendo y paso”, donde lo segundo parece el resultado más fecundo, ya puestos a rimar. En ese limbo deambulaba el buen Virgilio que sin merecer el infierno, por pagano vagaba en la raya gris y allí se quedó el resto de su imaginaria vida, así como mi conciudadano Dante Alighieri la trazó. Me quedo con la ilustre comparación (no, hace muchos años que no tengo abuela) hasta que me salga el equivalente del “Tityre, tu patulae recubans sub tegmine fagi  silvestrem tenui musam meditaris avena…” pero no se pueden pedir peras al olmo, y desde esta remolacha sangre no saldrá.

Así que me deleito a pintar dudas para que mis amables lectores puedan, si es que quieran, participar en este aburrido foro de las nulidades donde se habla de pesca así como de la vida misma. He leído historias que salían del corazón y agudas respuestas de personas que no tenían por qué escribir lo suyo y sin embargo lo han hecho porque el Black&Decker ha llegado a producir cosquillas allí donde salen las letras. Voy escarbando. ¿Minero soy?

El espacio que ocupa el ego en esta angosta habitación lo desconozco, personalmente se me aminoró un poco la enfermedad cuando decidí que hacer las fotos a los demás me convenía más que me las hicieran a mí; y me salían más bonitas. El ego sigue como compañero fiel, pero lo hemos volcado en otro barreño, aguado si cabe, para que no moleste tanto y no ofusque el blanco. Le hemos amablemente rogado de que no se manifieste con tanta exuberancia si no solicitado, y al parecer se ha quedado en su rincón, como exhausto bulldog después de una buena carrera.

Así llega a ser de pesáo un maldito espaguetis que sufre de ataques de “tecladitis”, no para hasta que la platea se haya quedado vacía y se apaguen las luces. Es tenaz. Tozudo. Cansino diría una querida amiga Andaluza, con esa gracia y ese deje que alegraría el día hasta a Rajoy. Paso la pelota, no tan certero como un Iniesta o un Alonso pero allá va, está en vuestra mitad para que jugueteéis un poco con ella y me la devolváis con un poco de arte pegado. No hay prisa ni obligación pero contarme porque habéis decidido montar, o no, vuestro jodido blog, ¡pero qué demonios, hacedlo pandilla de vagos!

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En un momento de máximo pensamiento filosófico se me ha ocurrido reflexionar sobre la importancia que tiene un solo minuto en la vida de cualquier ser humano. Esperaba que se hiciera mi té y por ello estaba mirando al reloj, escrutando los segundos que pasaban hasta llegar a los dos minutos que necesitaba. Son unos míseros ciento ochenta segundos, una migaja en la duración de la vida de un homo sapiens y algo absolutamente insignificante en la del universo, sin embargo vitales y sumamente importantes porque es en un minuto o menos que pasan muchas de las cosas más importante de nuestra permanencia por este planeta. Dejemos por un momento de lado las cosas mala o feas, las que nunca queremos que pasen y miramos a las bonitas. El nacimiento de un hijo, encontrar un trabajo, tu equipo que marca un gol en el 90º o aquella picada que se ha hecho esperar todo el día.

fisherman with roosterfish, pescador con pez galloEso es, y siento ser tan simple y volver al tema de la pesca pero esta web va de eso, no pretende resolver los problemas del planeta, por lo menos no la mayoría de ellos :-). Recuerdo un viaje a Panamá de hace algunos años con mi amigo Oriol que no había conseguido tocar un Roosterfish y el último día estábamos juntos en el barco con Ivan y este le decía a Oriol: "Uri, hasta el rabo todo es toro ¡todavía nos quedan unos lances!". Seguimos pescando y ya entrados en el río para volver a David donde nos esperaban para llevarnos al aeropuerto quedaba una piedra para intentarlo. Yo tenía la cámara preparada y Oriol lanza un Surface Bull, pega su Roosterfish y lo saca. Tengo una preciosa secuencia de fotos de la fase final de la pelea, inclusive con saltos del animal, y un recuerdo indeleble de aquel día.

fishermen with sea bass, pescador con lubinaHace unas semanas pescando con San Paquito, el jovencito que me aguanta y me saca de vez en cuando del asilo para llevarme a pescar por el Estrecho, tuvimos tiempo muy malo con mucho poniente y los peces escondidos. Apagamos el fuego con un poco de Nanofishing pero justo al final del último día de pesca, cuando la tormenta nos había dejado un poco de respiro y el sol ya estaba casi a remojo, Paquito quiso hacer una deriva en un nuevo y secretísimo lugar. Con el Piper puesto mi confianza hacía el milagro siempre sube, pero después de unos cuantos lances sin meneos el capitán ya estaba armando a la tripulación para que recogiera los bártulos y se preparara para el amarre. Este servidor se acordó del rabo del toro y siguió pescando arriesgándose a quedarse castigado sin Ribeira del Duero, y de repente un bicho intenta morrearse el sexy Piper y se queda enganchado. Otro Robalo de buen porte quiso homenajear a este italiano cansino e insistente. Otra vez todo cambia en un minuto, el último, como le pasa al Real Madrid ... 🙂

Colorín colorado este artículo también se ha acabado y la palabra va a aquellos que tengan historias parecidas que soltar, como siempre vuestros comentarios son muy bien recibidos. Ciao

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A ver amiguetes, eso de que los pescadores somos unos mentirosos no es una leyenda popular, sino se basa en la realidad de los hechos. El pescador, o por lo menos cierto estereotipo de ello, es mentiroso: historias exageradas, bulos imposibles, cuentos chinos y fantasmadas para justificar su bolo espectacular que sin ninguna duda se llevaría una procesión de risas y bromas pesadas de parte de amigos y familiares.

Eso es, el pescador tiene el ego muy bien levantado, alto, muy alto diría, y no puede soportar la derrota, mejor dicho, algunos pescadores los mismos que decíamos antes. Pero lo más curioso es que cuando mentimos a los demás no nos damos cuenta de que estamos mintiendo a nosotros mismo, que si lo piensas bien es lo más absurdo y surrealista que haya en este planeta, pero humano, de la cabeza a los pies.

Lo más peculiar de todo esto es que el señor de turno que por costumbre suele ser un cantamañana, se cree que todos los demás son iguales a el, y desconfía del Tito y del Tato. Eso me lo aprendí yo hace unos años con un espécimen que nada más conocer a una persona que había pescado conmigo le dijo:"¿Pero ese italiano habla más que pesca verdad?" Afortunadamente el otro era hombre recto y le puso en su sitio, pero el muy Pejerrey ya venía con la lanza por delante y luego se descubrió que el que hablaba mucho era el, lo de muchas capturas sin fotos y que cada vez que se nombraba un reto en el foro el día siguiente lo había logrado etc.

Me imagino que haya gente que te suelta la del quince y luego se va a la cama tan pancha, y se también que muchos de los niños que hay jugando por aquí no pertenecen a esa escuadrilla, pero me gustaría preguntar a los desgraciados que en lugar de pescar o estar con sus familias siguen este foro, si en alguna ocasión se han visto obligado a soltar alguna barbaridad que haría enrojecer a Pinocho (Pinocchio, se llama Pinocchio) u alguna anécdota de conocidos que por religión no pueden evitar de inflar la bola más de lo necesario o inventarse una prosa épica de arriba abajo y con abundancia de detalles.

No hacen falta nombres, ni sentirse avergonzados, estamos todos disculpados, de hecho se que en el entrada del Paraíso hay un cartel que pone "Las mentiras de los pescadores se contarán como una por cada quince"; no pongáis a nadie en evidencia por favor que no está bien chivarse y apuntar con el dedo. Y si nunca habéis mentido está bien decirlo, no porque quedáis bien ya que nadie os va a creer, pero porque es parte de este juego (idiota, por cierto, como la mayor parte de cosas que suelen salir por aquí). Yo ando mal con el asunto, si alguien recuerda alguna mentira que haya dicho por favor que me lo recuerde y asumiré (si las hay) mis culpas, pero mentir lo que es mentir lo reservo para otras ocasiones que merezcan más la pena 🙂

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