Tag Archives: carpas

4 Comments

¿Cuales son las experiencias de pesca que realmente valen?

A veces me encuentro sentado delante del ordenador con una página de Word abierta y sin mucha idea de cómo rellenarla, hoy es un día de esos. No se si el hecho de llevar tanto tiempo en esta relación - o mejor dicho dependencia - de la pesca al final es bueno o malo. Acumulas experiencia pero al mismo tiempo te das cuenta de que ya has hablado de muchas cosas y lo de repetir, casi que te da reparo.

¿Vamos a hablar otra vez de las Anjovas con señuelos de superficie?

Las experiencias de pesca para el Anjova

A lo mejor si una revista me lo pidiese lo haría, o mejor dicho, justo de Anjovas no podría hablar porque hace mucho que no veo una, pero ya me habéis entendido. Los secretos de la Lubina a spinning... ¿Cuales secretos, los de quien la pesca en Asturias o de quien la pesca en Almería? es cierto que el mundo es un pañuelo y un pez es un pez pero cómo y cuándo pescarlo sin duda varía según las zonas.

Últimamente he escrito mucho sobre la pesca a spinning ligero.

Las experiencias de pesca en el spinning ligero a los espáridos

O bien una especie de Rockfishing bastardo, más agresivo y con más peso en el bajo de línea. Es mi visión, la que he podido elaborar y comprobar en el Estrecho, acompañado por Paquito. Digamos que podría ser una especie de Rockfishing regional, que funciona en aquel lugar tan especial y que probablemente no funcionaría en ninguno otro más.

Lo mismo me ha pasado cuando hice conocimiento de las Doradas asesinas.

Las experiencias de pesca en la captura de la dorada a spinning

Allí donde las pesqué sí que había ¿pero cien kilómetros más abajo? Si me apuras lo mismo ocurre con las Carpas, hay embalses donde las puedes perseguir con éxito a spinning, otros en los que entran a paseante y hélices y otros donde puedes tirarte años probando sin ver una cola. Imagino entonces que el entorno modifique el comportamiento de los bichos, es probable que la gran presencia de alburnos en determinados embalse y la calidez del agua transformen los hábitos alimenticio de este pez presuntamente pacífico, y que de la misma manera, en algunos lugares, la abundancia de Doradas cree más competencia alimentaria y les desarrolle aún más el instinto carnívoro hasta que se pongan a machacar el Piper.

Por otro lado también hay algo de verdad en el hecho de que un pez sigue siendo un pez.

Las experiencias de pesca a la carpa con vinilos

Algunas reglas generales, las que funcionan en un lugar, se puedan fácilmente aplicar a otro. En la prensa a veces el espacio es tirano y en el Web lo es mucho más, por lo tanto unos escritos bien largos y detallados al final acaban desapercibidos, la gente no tiene ganas de leerlos. Se reduce entonces la cuantía de palabras y por consecuencia el valor informativo del artículo. En un blog se podría solucionar el asunto proponiendo capítulos e intentando desglosar situaciones diferentes, suena fácil pero esto significa que el menda que lo lleva se tiene que patear media España para poder mostrar un abanico de escenarios y las consecuentes adaptaciones.

Mucho me temo que este servidor, y algunos más, seguiremos hablando a título de experiencia personal y probablemente con una limitación regional o local, seguro que los lectores, más espabilados que nosotros, serán capaces de escoger lo bueno y lo malo de cada escrito y sacar el máximo provecho de ello.

2 Comments

Si es que he empezado a visitar las dulces aguas del interior es por dos razones, la gana de volver a encontrarme con bichos olvidados y la cercanía (relativa). Es decir, un cristiano que vive a casi 400km de la orilla más cercana no puede estar cada fin de semana emigrando o plantearse un día de ida y vuelta para mojar señuelos. Hay que ser realistas, sobre todos ahora con lo que cuesta la gasolina o un jodido tren. Al no tener siempre tres o cuatro días a disposición se busca uno alternativas, y las más viables pasan por visitar ríos y pantanos.

También hay que decir que la comunidad que me alberga tiene poca pesca, me parece que por aquí somos demasiados y que hay mucha presión,  amén de que los depredadores que tenemos a disposición tampoco son muchos. Es preciso entonces peregrinar hacía lugares más fecundos, ya estén a 100 como a 250 kilómetros, algo que todavía se lleva en un solo día. Pero es cierto lo que dice el refrán, no hay mal que para bien no venga.

De no haberme picado el gusanillo y surgido una impelente necesidad de volver a pescar por lo menos uno o dos días por semana - lo autónomos tenemos esto, estamos jodidos pero felices de elegir nuestros espacios libres - no me hubiese encarado nunca a las Carponas o pensado en acechar barbos por cada esquina. Fíjate que hasta me hace tilín el Black Bass, pero creo que sea demasiado listo para mi, habrá que intentarlo. Lo curioso es que ahora cambio alegremente Lucios por gordinflonas, cosas raras que hace el cerebro, o lo que quede de ello.

La semana pasada he estado unos días en Italia, y he pescado el canalito detrás de la nave de Molix donde se esconden Carpas, Siluros y Aspios y una charca que tiene Black Bass y un híbrido de Striped Bass. No ha habido suerte, he tenido un par de picadas sin consecuencias pero me lo he pasado pipa, emocionado como un nene chico. Ya de vuelta a la península Ibérica estoy muy pendiente de los barbos gitanos que me esperan  o de un nuevo lugar de Carpas, sin olvidar que el terremoto andalú está calentando motores en el Estrecho y una petarda catalana me cuida las Lubinas y los Atunes en el Delta. Agua dulce pero también un poco salada, en fin, lo que se pueda alcanzar, lo importante es salir a pescar que el verano llega solo una vez al año y dura muy poco.

1 Comment

Ayer me escapé de casa para ir a probar un nuevo spot de ciprinidos, la madrequemepariócomoestoyenganchado. Decir que había Carpas es poco, había docenas de ellas metidas en una recula que cubría tanto así y llena de arbustos, hierbajos, palitos y agua bastante verdosa. En fin, un Carpa party. Saco un SV Craw de Molix montado con una T-Power finesse y empiezo a colocarlo allí donde veo bichos. Al cuarto lance intuyo (!) que la línea se mueve sola pero un poco por el edad y otro poco por el sol fallo la clavada y me oyen hasta Burgos. Sigo en mi tarea como en cadena de montaje y al rato cambio señuelo y pongo un Sator Worm de 2.5" en una cabeza TRock.

Que todo sea dicho, no me como una rosca por un buen rato, solo tengo dos o tres sustos con animales de porte inquietante que siguen nadando en toda tranquilidad alrededor mío. A pesar del  bolo que me estoy comiendo me parece la pesca más bonita del mundo. Cambio señuelo y pongo una Dippin' Shad de Valley Hill, mide 1.75" y tiene colita nadadora. Como todas las Shad, eso es. Sigo en la faena metiéndola delante del hocico de unos cuantos gorrinos hasta que se me ilumina la bombilla y pruebo una cosa diferente, lanzar y recuperar, como si estuviese pescando Lucio u otro depredador.

Al tercer o cuarto intento la caña se dobla y arranca la batalla. Ya sabéis la historia cual es, hombregrandequecorredetrásdeunacarpa. Cómico. Finalmente la saco sorprendiéndome una vez más de lo resistente que son los anzuelos de las T-Rock, menos mal que solo son cabezas para Rockfishing... Pesa 4kg. Nene feliz. En eso decido jubilar la Dippin' Shad para poner una RA Shad de 2" y al rato engancho otra con el mismo sistema, lanzar y recuperar, así, a ciegas. Pelea para aquí, pelea para allá al final sale. 5kg. Nene aún más feliz. De la tercera hablaré poco porque era una hermosa Royal pero vino robada y me tuvo muy ocupado por un buen rato.

Cambio un poco de sitio y siempre con la RA Shad me entra un luciete tamaño "small", se lleva su dosis de fotos hechas como se puede y de vuelta al agua. Finalmente salgo del acuario y me meto en una playa que hay al lado, cambio vinilo por Piper y ataco consumiendo los últimos minutos que me deja el atardecer. Pim pam, pim pam hasta que algo se tira a por el señuelo. No es una carpa pero si es un lucio tampoco es pequeño. Le puedo controlar pero el Piper es cortito y ya el Lucio anterior se había tragado el señuelo, afortunadamente sin llegar a cortar. Lo peleo pocos segundos hasta que esta vez si que parte el bajo de fluorocarbono. Era el penúltimo Piper negro/oro que tenía y me da tremenda pena haber dejado al lucio con el señuelo en la boca. El problema es que la zona tiene ambas especies y o vas a por una o a por otra, y así metes la gamba.

Tengo el "hot spot" relativamente cerca, es cómodo llegar y aparcar, hay peces y nadie que te moleste, ¿creéis que volveré?