Saltiga MuraMura 7’6″

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En mis últimos dos viajes he cambiado de compañera de trabajo, y me he llevado la Saltiga MuraMura de 7'62 que lanza sin rechistar unos 180g. Había tenido la oportunidad de probarla en otras ocasiones, pero nunca tan a fondo como ahora. En primer lugar decir que se trata de una excelente caña de popping, sin complejos a la hora de maniobrar un stickbait. De hecho, a pesar de ser una caña muy potente, mantiene un comportamiento humano y cierta flexibilidad, un poco como las Smith, también equipos que me gustan.

Una de las víctimas de mi MuraMura, sujetada con cariño por Javier

La prueba más dura para la MuraMura ha tenido lugar en los Jardines de la Reina donde he ido perfeccionando una técnica de clavada y combate ad hoc para las Cuberas. Acción non-stop con mucho trabajo de pierna y bombeos muy cortos, para poder virar la cabeza del bicho e impedirle de meterse en la piedra. Todo esto se desarrolla, como podéis imaginar, con cierto ritmo y sobre todo con el freno muy apretado y la caña en máxima tensión.

Sin duda, la MuraMura ha hecho ver todo lo que es capaz de aguantar, soportado una presión a la que pocas veces he intentado llegar, y que con ella resultaba de lo más natural, sin un  momento de dificultad en el que pudiera llegar a notar que estaba sufriendo. Tened en cuenta que como línea estaba probando el nuevo Molix Super Braid de 85lb (que me ha entusiasmado) y que con muchas probabilidades mantenía el freno por encima de las 26lb. La cosa más curiosa eran los ruidos que hacía el Saltiga GT 6000 que parecía estar a punto de explotar; ruidos que nunca antes había oído, y durante la faena, a pesar de estar chillando como una loca y sudando como un pollo, los podía apreciar. Agónicos y siniestros, pero sin consecuencias, el carrete aguantó como un campeón.

La caña, además de desarrollar mucha potencia a la hora del combate, lanza muy bien requiriendo un esfuerzo relativamente limitado. Como decía al principio, puede con los poppers de boca ancha pero mantiene suficiente elasticidad y sensibilidad para sacar provecho de los stickbaits, que además han sido los señuelos que más he utilizado. Su última y no menos apreciable ventaja es el peso, limitado, casi soportable. Allí está, en sus sitio al lado de la GT86 Expedition, otro modelo de Daiwa con el que el año pasado me divertí mucho en Cuba, esperando la próxima aventura. A lo mejor este verano me acompaña a lanzarle a los Atunes, esperando que haya más suerte que en el pasado....