Por la boca muere el pez

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Suele pasar, y no me gusta nada, se dice que por la boca muere el pez, y así debe de ser, por lo tanto lo demás a mí no me vale.

Me explico mejor, hace unos días, aprovechando un día soleado y con poco viento fui por la tarde a molestar las gordas, tenía fe de que las podía encontrar en algunas playas y pescarlas a vista. Lo que me encontré fue algo diferente de lo que esperaba, tanto para lo bueno cuanto para lo malo.

Lo bueno era la cantidad de peces que había, lo malo su estado totalmente apático, indiferentes a las más minuciosas presentaciones, asustadizos y sensible, creo, hasta a las vibraciones del bajo, cuando les pasaba cerca. Estuve paseando mucha orilla en búsqueda de carpas con un poco instinto asesino, y vi nubes interminables de lodo y hasta peces en agua limpia, que nadaban en búsqueda de algo que yo no podía ofrecerles, posiblemente amor o sexo.

Las que estaban comiendo en el fondo y levantaban las nubes de fango no había forma de que entraran el vinilo, quizás hubo una que atacó de verdad pero poder afirmar esto sin sombra de duda sería difícil para cualquiera, las que pude ver bien, pasaban, y esto sí que lo puedo afirmar sin titubear.

Después de muchos intentos con los vinilos decidí montar un pequeño jerkbait, el Jubarino para ser más exactos, una hard bait que siempre ha funcionado bien con los ciprinidos. Con ello, intentaba lanzar delante de los morros de los peces que conseguía ver pero sabía que corría el riesgo de enganchar alguna al robo, ya que el fondo estaba tapizado de ellas.

Así fue, de vez en cuando tirón, carrera y empezaba una lucha sin alicientes ni emociones. Mejor dicho, hasta que no lograba ver donde estaba el señuelo esperaba que se lo hubiese tragado, pero al ver el pez que se acercaba de lado o por la cola, pues se me caía el alma a los pies por la frustración.  Esto, pescando carpas pasa a menudo, nunca sabes por dónde han salido los tiros, si se ha tragado el señuelo, si se ha acercado para atacar y se le ha clavado por algún lado cerca de la cabeza o si directamente la has robado.

Yo empiezo a disfrutar en el momento en el cual tengo la seguridad de que el señuelo está en la boca o justo alrededor, porque al ser un pez que se alimenta de aquella manera y con una boca tan carnosa puede engancharse justamente en el morro. A veces me entero de inmediato, cuando alcanzo ver con mis ojos el pez comer, otras a mitad de combate, al darme cuenta de que está peleando correctamente o simplemente al ver que viene enganchada bien.

Por la boca muere el pezLo dicho, en un día de muchos combates me he encontrado muy poco a gusto y no me he divertido, ni una pizca. Nada. Una vez comprobado que los jerkbait solo producían enganche indeseados he vuelto al vinilo, que también con una presencia tan abundante de peces logra pincharlos, pero menos. Solo saqué una foto a una de las carpas para probar mi nueva cámara compacta con pantalla abatible, para los "selfies" de pesca, aquí la tenéis, pero no ha sido pescada, sino robada, sin ningún mérito de mi parte.

Así tiene que ser, por la boca muere el pez, aunque en mi caso no se va a morir sino que volverá al agua después de la foto.