No pasa na’

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Oigan ustedes, mis más sinceras disculpas pero es que uno no puede estar en misa y tocar las campanas, lo de ser humano tiene sus limitaciones. Entre la humedad de la foresta que todavía me tiene resfriado, los deberes de padre y marido, el trabajo más trivial y aquello más profundo me he quedado atascado. Eso es, sin dar un paso para adelanto ni uno para atrás, amordazado, y del cerebro hablo, que no me malinterpreten ustedes que son muy maliciosos.

Anda que no me gustaría a mí encontrar la chispa que todo arranca y ponerme a escribir como un loco de lo que más me gusta, ojalá hubiese un grifo que se abre y suelta hermosura en forma de letras, o una llave, que todas las luces enciende. Me hicieron mal, si no consigo alimentar las llamas me quedo como aquellas hogueras que solo sueltan humo, sin nunca llegar a arder. Y refunfuñando, ya sabéis.

Tengo muchas cosas que contar, lo del viaje en Borneo no es moco de pavo, una historia para mojar pan - que no estoy de broma - la aventura más intensa de mi vida desde que dejé los Boy Scout en el 20 A.C. Además he probado unos señuelos que merecen un comentario o dos, y tengo muchos juguetes nuevos en la tienda para quienes los quiera catar. Cositas lindas diría un amigo, en fin de tontería lo justo. Al fin y al cabo en la tienda llevo lo que me gusta, manteniendo la esperanza de que guste también a los demás, sino crudito lo voy a tener.

La paginita de Facebook también tiene tela, hay que darle de comer como a un niño chico para que consiga entretener y resultar mínimamente interesante. Me voy diez días y se apaga como una bombilla fundida, esto no puede ser. Lo que pasa es que para comer y pagar luz y gas, que no es poco, hay que ordeñar el coco y sacar sopa de letras a tutiplén, así me gano el sueldo y - ya sé, me quejo mucho - a veces no sale ni con el desatascador. Oigan, que soy un viejo gruñón y hoy es día de quejas, así me desperté yo. Por contrato me toca dos veces al año y en el 2013 no había todavía disparado ningún cartucho.

Así me juego lo de la inacción, a ver si os doy un poco de pena y me perdonáis, pero la verdad es que si este blog se calla por un tiempo no pasa nada, en fin sabemos de qué va la historia,  a lo mejor si se calla Reverte alguien le echa de menos pero con todo el respeto por mi querida profesión y mi titánico ego, aquí no pasa na'. La vida sigue, ya vendrán ríos de tinta y si no vienen, pues a pescar que nunca falla. Os debo una, meteré manos a los recuerdos de Indonesia para cocinar un buen revuelto de andanzas, pero tendré que hacerlo en capítulos, es mucha tela.

Os dejo, tengo cosas menos importante que hacer pero impepinables, así es la vida de injusta. Tenía que haber nacido millonario, y tendría más tiempo para dedicarme a esto de la prosa, que por pobre que sea me enriquece la existencia.

Oigan, que he acabado, ya pueden despertar. Saludos

2 thoughts on “No pasa na’

  1. Cuando usted pueda señor , algunos solo nos queda esperar , no hay ni un puto pescao , las aguas están frias , mis hijas no se quieren bañar ni en la ducha de casa , no se ni para que me voy a la playa porque lo que es calor no hace , pero lo que no me quiero perder es ese relato que siempre se me hace corto del viaje a Borneo , como digo espero , no tengo prisa pero ya tengo el cosquilleo en el estomago ...cuando puedas

  2. Toni Martínez

    Pues exprimiéndote el cerebro o no..da gusto leerte Nicola!! jajaja seguro esas historias de Borneo despiertan a unos cuantos de su letargo. Un saludo!!!!!!!!!!!!

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