Longitud de las cañas de spinning para el mar

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Longitud de las cañas de spinning para el mar

Tema escabroso, me da hasta miedo enroscarme con este asunto porque se que me van a llegar palos por todos lados. Sin embargo, en esta vida hay que ser valiente y decir lo que se opina, que guste o menos. La longitud de las cañas de spinning para el mar es algo sobre que podemos discutir por años sin llegar a un acuerdo, es un poco como la paz en oriente medio, o el conflicto de las dos Coreas, pero menos violento, o eso esperamos.

Sugiero que los amigos del norte desenchufen ya, esto no les va a gustar, pero les entiendo. Superé mi instinto de muflón hace años y poco me gusta pasear por acantilados absurdos, más lejos del mar que del cielo, paseando cañas de longitud exagerada, que ni Rocco Siffredi quisiera una. Ahí quizás haga falta otro tipo de material, y lo podría llegar a entender si no hubiese llegado a pescar en Canarias con una caña de 7”.

Me dijo el que me acompañaba: “Parece ser que estás usando un juguete para niños” y acto seguido me entró una anjova de porte. Se le quitó la sonrisa de un plumazo, maldito listo. Pero no nos dejemos llevar por los rencores de aquello maravillosos años, las cosas han cambiado, o así dicen por los pasillos. La caña larga sigue juntando devotos, más que la Santa Romana y Medina juntos, y este servidor, obnubilado por el porrón de años que le caen, se destaca del ritmo cotidiano y va a su bola. Es un clásico de los pasados de años, se sienten más allá del bien y del mal y dicen lo que les sale del páncreas, o de los higos, que hoy andamos finos.

Longitud de las cañas de spinning para el marEl problema, en estos años de política correcta, es de ser lo más diplomático posible, de sugerir medias verdades, de decir lo que la gente quiere escuchar, y, para ser sinceros, pero muy sinceros, me tiene hasta los huevos, y aquí de fino hemos ido lo justo. Vamos, políticamente incorrectos, o por ahí. No me gustan las cañas largas, bastante largas o muy largas. No sé si quedó claro o si tengo que extenderme en ese concepto, vamos, sin llegar a presumir de optimista debería de haber quedado niquelado. No-me-gusta. Nene no gutta. I don’t like them…en fin, mejor no se decirlo.

Pero esto hay que explicarlo, porque si no los grupos hardcore de las cañas largas se me echan al cuello y vamos a acabar tirándonos de los pelos y a bolsazos limpios, que aquí la menos loca está que se sube por los tejados. La verdad es que sois muy cansinos, porque el tema de la longitud de las cañas de spinning para el mar debería de estar resuelto hace tiempo, lo que pasa es que no me queréis hacer caso y seguís por vuestro camino, ya no hay respeto ni para unas canas plateadas, un silverback ya no es lo que era, con lo de los metrosexuales este mundo se ha ido al carajo.

Voy. Ya voy, que me tenéis hasta la puntera con vuestros dosmetrosnoventaoalgomás. Concepto number one: ¿realmente le sacas provecho a una caña más larga? ‘Enga, ‘amos, que levanten la mano los que realmente explotan esos centímetros demás para colocar el señuelo veinte metros más adelante. Siiii, ¿os parece una provocación? Tirad p’adelante que vamos a echar unos lances, yo con una dosdiez y vosotros con las antenas de la SER y vemos cuanto me ganáis. Así de chulo estoy en estos días de pascuas.

Longitud de las cañas de spinning para el marMe pasé un día muy triste por las orillas de Iguela, en Gabón. Yo con una Lamiglas de 11 pies y el guía con una caña de casting de siete, digo siete, pies y de casting, digo de casting. El muy cabroncete me sacaba una pila metros, en contra de vientos y mareas, y a este servidor casi le entran ganas de ir a comer una tortilla patata en lugar de estar haciendo el ridículo a orilla del Atlántico africano. Quedé muy mal, pero el hombre, que se había dado cuenta del drama que estaba viviendo, no dijo ni pio y me dejó pescar a pesar de merecer una tarjeta roja como un cartel de cine. Dices tu de la longitud de las cañas de spinning para el mar....

Lo dicho, ¿realmente una caña de tropecientos pies lanza más de una pitufa? Si, es probable, pero depende del pescador. El hombre sabe o no sabe. A veces no sabe. Así de jodía es la vida. Entonces, si realmente los metros que ganamos son los justos, ¿cuál es la longitud de las cañas de spinning para el mar que realmente conviene? Vamos a entrar en un universo que se divide entre lo subjetivo y lo subjetivo, es decir, todas las opiniones cuentan y ya que soy yo el que escribo os voy a plantear la mía, que poco vale, a menos que no la compartáis. Subjetivo, eso es. Repito, por si acaso.

Si eres uno que viene del surfcasting u realmente sabes cómo sacarle el máximo partido a un blank bajo el máximo esfuerzo, vete a leer otra cosa o a visitar Youporn, que es más divertido. Sin embargo, si eres un peón de orilla, como este servidor, toma nota. Es un decir. Que sigas leyendo, siempre que no tengas que ir a recoger los niños o preparar la cena. Yo me lo aprendí solito, y no creas que deslumbre en auto disciplina, porque esto va de un lanzador normalito, que se busca la vida como medianamente puede. Digamos que lanzar se lanzar, pero ahí se acaba la historia. y es por esto que me pongo a discutir sobre la longitud de las cañas para spinning en el mar.

Que me voy por las ramas, empieza uno a escribir y se cree que el folio blanco nunca se acaba. Pero finalmente, entre pitos y flautas hemos llegado a abrazar el concepto principal de este artículo, la longitud de las cañas de spinning para el mar. Menos mal que lo tengo apuntado porque sino hasta se me llega a olvidar. Decíamos. Pues eso. De esos centímetros de diferencia que para algunos son como una escalada del Himalaya, con lo que me cuesta a mi subir una cuesta del pueblo.

Maticemos lo de los centímetros porque tiene migas. Una caña de dos veinte mide unos veinte centímetros menos de una dos cuarenta, y esta mide unos treinta centímetros menos de una dos setenta, que, a su vez, se queda unos veinte centímetros más corta de una dos noventa. Sin embargo, la de dos cuarenta, parece tener una ventaja imprescindible sobre la dos diez, y así seguido. Hasta aquí hemos llegado sin sangre, pero es ahora donde empieza el despellejo, por si te gusta el “gore”.

El que desgraciadamente escribe este tomo de caos e incomprensión, cree que, a pesar de las creencias populares que priman lo largo en lugar de lo diestro, es mejor una caña que mueva bien los señuelos a una caña que los lance más lejos. Pero podría haber matices. Allá voy. Me resulta hasta desagradable intentar dar vida a un paseante con una dos noventa. Vamos, un rollazo padre. Sin embargo, no es tan perversa con un vinilo plomado, un jerkbait que se ancle bien o un vibration lure. Pero - siempre hay un pero en esta jodida vida - aún así, ¿quieres comparar lo manejable que es una florete de dos veinte, que consigue sacar la vida misma de aquellos compuestos de plástico y acero?

Lo diestro para mi es la acción que podemos darle al señuelo, como le movemos, cuanto logramos que se parezca a algo que los depredadores quisieran atacar. Quizás seré algo lelo pero el corazón de la pesca a spinning creo resida en eso, hacer que un señuelo artificial, totalmente despojado de cualquier tipo de vida propia, sepa moverse de tal manera que consiga tomar el pelo al más espabilado de los depredadores. Y eso, amigos míos, o menos amigos, después de leer esta matraca, se consigue con una caña cortita y manejable, no con un ciprés milenario.

Con una vara cortita sientes cada meneo del cebo artifical, no estás todo el tiempo pendiente del peso que tienes que sujetar con la muñeca, puedes quedarte con la caña horizontal para mover mejor el muñequito, en lugar de plantarte el talón adonde no pega el sol y mantener la puntera alzada para evitar destrozarte el antebrazo. Te sale mejor cada impulso porque en las manos tienes un florete, que casi se transforma en una extensión de tu brazo, y si le acoplas un carrete pequeño, o mejor decir equilibrado, vas sobre ruedas y pescas por horas sin sufrimientos, sin dolores.

¿Entonces cuál es la longitud de las cañas de spinning para el mar, o por lo menos, cual es la que este servidor prefiere? A secas una 7’6” es decir, 225cm. Dos treinta, y no pasa na’, dos veinte o dos diez y tampoco pasa na’, dos cuarenta y ya me empiezan a salir sarpullidlos, más allá ni me lo planteo. Me encantan las 7’6”, creo que es una medida ideal para quien quiere disfrutar al 100% de la acción del señuelo sin privarse de la posibilidad de lanzar unos metros más, si es que sabes hacerlo, yo no estoy tan seguro.

En este momento, justo mientras estoy escribiendo este artículo sobre la longitud de las cañas de spinning para el mar, se me va el ojo a mi cañero, y veo todas cañas montadas, y ninguna, ni de lejos, llega al techo y miren, no vivo en una nave industrial. Esto me tranquiliza, no quisiera estar predicando en baladí, y puedo defender mi teoría delante de cualquier juzgado. En fin, caballeros y señoras, el ladrillo padre se ha acabado, ya lo he dicho, me he metido yo solito en un buen lío, a ver como responde esta buena gente, seguro que no me van a machacar demasiado…jejeje ?

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