Daños colaterales

Compartir

Una vez, todavía adolescente y en plena manía del bricolaje, levanté del suelo un señuelo horrible que acababa de construir y tuve la gran mala suerte de que una de las poteras se enganchó en el calcetín y la otra entró derechita en mi pulgar. Urgencias, cortecito, un punto y pa' casa. En los treinta y tantos años que siguieron he vuelto a tener pinchazos y he visto más de un anzuelo superar la fatídica barrera de la muerte y quedarse decorando una extremidad o un dedo del que pescaba a mi lado. He visto triples del 5/0 entrar en las manos del desafortunado marinero de turno, señuelos partir gafas ajenas por un lance mal hecho y un estupendo Roosta de 100 gramos plantarse en mi espalda por un pick up cerrado, afortunadamente sin que las ancoretas encontraran la carne.

Hay pescadores patosos y otros desafortunados, los hay que se resbalan y se caen encima de un almohada y otros, como este servidor, que sale volando de una roca y se deja dos codos en la lava con consecuentes fracturas y huesos que se quedan flotando por las carnes. Un amigo mosquero ha logrado partirse los dos brazos y otra vez, si no me equivoco un tobillo. ¿Y a quien, por lo menos una vez,no se le ha puesto el dedo gordo como un melón al chocar con algo en un barco? Y queremos hablar de la marea, esa hola tan inesperada que nos ha levantado los pies y puesto a remojo?

La pesca puede a veces llegar a ser algo peligrosa, cada vez que vuelvo a pensar en aquellas paredes que bajamos en Fuerteventura me pregunto si realmente no se me debería de haber llevado por delante la teoría de la evolución, para dejar espacio a seres más inteligentes. Tontería hemos hecho todos, y lo bueno es que las podemos contar así que aprovechemos de este nuevo artículo para soltarlas pero solo hablemos de anzuelos clavados o situaciones peligrosas en la que nos hemos encontrado porque la en pocos días tendremos más espacio para contar otros tipos de desgracias 🙂

6 thoughts on “Daños colaterales

  1. Ayoze

    Después de un día de pesca,me decidí arreglar la pesca. Eran las 8:00 am, como estaba el pescado congelado lo puse a descongelarse en un charco y me fui a mirar los otros charcos haber si había algún pulpo, cuando de buenas a primera me resbalo y caigo con todo el peso de mi cuerpo sobre el pie derecho de una altura no superior a 25cm. Levantándome  y volviendo a resbalarme, volví  apoyar el mismo pie creándome tanto dolor que creo que se me bajó la tensión metiondome  en un charco con ropa, pero lo peor era que no había nadie para ayudarme. No sabía si llamar a 112,y al final llamé a un amigo a la casa lo Levanté como  un pollo y me fue a buscar a las piedras ayudándome a salir y luego desde las piedras al coche me llevo sentado en una bicicleta. Ahora lo pienso y no dejo de reirme pero, ¿sabéis lo mejor de todo? Que al mes y medio cambié una de las muletas por la caña y me fui a la graciosa con mi compañero de pesca inseparable Jonathan y gracias a su ayuda y su paciencia nos echamos unos lances porque tenemos un dicho que es ““mejor un mal día de pesca que un buen día en casa""".       Un saludo a todos los pescadores.

  2. Jose Luis

    Suelen ser momentos de rabia porque normalmente se produce por algún tipo de imprudencia o descuido que visto a toro pasado casi siempre se hubiera podido evitar.
    Algunos, los menos, resultan cómicos, la pesca de la Vieja en Canarias se practicada con caña de aire o con caña de lanzado, normalmente con boya. La caña de aire no es sino, o era, una vara de bambú en la que se ata un cuerno de macho cabrío lijado y tratado al efecto en su punta en posición horizontal hacia la izquierda o la derecha, según el pescador...bueno si miran por Youtube algo habrá, al lío.
    El momento de la clavada es energico y rápido, si clavas la Vieja te da unos segundo de resistencia hasta que sale del agua al estilo de la pesca del Bonito por los profesionales, pero si fallas la clavada el anzuelo de un tamaño considerable sale disparado por el aire hacia tu espalda y en esas estaba mi amigo Agustín cuando vuelve a dar un fuerte tirón hacia delante para evitar agarrar el risco o cualquier otra cosa a su espalda cuando el anzuelo viene derechito hacia una de sus orejas traspasándolo cual pircing de esos de hoy en día y así apareció por urgencias del hospital para regocijo y cachondeo del personal de servicio.

  3. Femés Elvira

    La más reciente fué en Seychelles: un mal lance, apresurado y sin múcho cuidado de un compañero, terminó con un Roosta de 100gr enganchado en un dedo de otro compañero, con tan buena suerte de que no entró en la carne, y en el mísmo movimiento entró y salió desgarrando sólo la piel: suerte. Otra que se me viene a la cabeza fué el año pasado: en pleno orgasmo de dorados désde tierra, me entró un bonito listado a un poper nuevito, otro Roosta. Era bién temprano, amaneciendo, y claro... que si los colores del cielo, que si que bonito es el atuncito, que si el poper ese dorado me encandila... total, que no le quité el señuelo al pez para inmortalizarlo, y en una de las sacudidas, zasssss!!!! triple clavado en un dedo, con tan buena suerte de que entró y salió por el otro lado. Alicates, un corte, espaladrapo, y seguir pescando. Suerte tuve, pero el dolor que me produjo mientras el electrico animalito se movia con mi dedo "grapado" no me lo quitó nadie, cási le hago hasta una llave de Jiu jitsu para inmovilizarlo. Otra: hace unos meses, con mar en cálma pero bastante periodo, me confié pescando en una zóna nuena (volcán, como de costumbre). Que si una lubina, que si un sargo... hasta que una ola solitaria, y sin previo aviso, me sacó de la piedra literalmente volando, con tan buena suerte que solamnete me hize trizas todo un costado (no partieron costillas, pero me queda un bonito recuerdo a modo de cicatriz que seguramente me durará toda la vida), a parte de rejarme un dedo, un codo... Otra cicatriz que me quedará para el recuerdo está en mi rodilla: el mismo caso que el anterior (un veril que por aquel entonces no conocia tan bién como hoy en día), que si par de sierras, algún pejerrei... hasta que con la marea subiendo, una ola solitaria llega, y me hace rodar por una esplanada de marisco, dejando trozos de piel de mi rodilla en clacas y lapas.

    No me digan nada: con el tiempo uno ha aprendido, se ha hecho más prudente, y consecuentemente, más cagon. Eso sí, a veces para obtener los mejores resultados, hay que echarle valor, distinguiendo dónde hay peligro y dónde no.

  4. carlos vila

    He tenido la gran suerte de que nunca me ha atravesado la piel la muerte de un anzuelo, tampoco lo ha hecho por mi ningún amigo o desconocido...por ahora (antes se habla antes te pasa), tampoco caídas que resaltar, alguna patinada leve y poco más.

    Pero hablando de situaciones de riesgo me acuerdo de un par de acojone, siempre de noche y solo, aquello que te da el punto y te vas a pescar a spinning de noche, zona apartada, tranquila, vuelves al coche y sorpresa, ves a tres tíos árabes a grito pelado en un mercedes viejo delante de tu coche……. Pues ya ves, ni levantar la mirada y deseando que te ignoren, y así fue.

    En otra lo mismo, la misma zona apartada y tranquila, vuelves al coche y rave de latinos, su reggaeton sonando y yo flipando, por suerte debo ser muy discreto por que me ignoraron, pero de verdad lo digo acojona, por que no sabes si la van a tomar contigo.

    Saludos pescadores.

  5. petre

    He visto cosas .....

    Estuve a punto de ahogarme , con gente mirando y sin poder hacer nada , ellos !
    Pinchazos ?

    Pescando espets desde roca , me entra uno guapo a un stickbait hundido , lo tengo a mano y sigue el desanzuelar y soltar , operacion que he repetido mil veces , pero en esta resbalo , la combinacion señuelo pez llega en mi gemelo derecho, venia por el triple de atras , el de arriba entra con gusto y siento la calidad Owner en mis carnes , mientras voy hacia el agua por la roca resbaladiza , caña en la mano y solo en el pesquero . Cuando me falta un palmo , mi Columbia izquierda (bota izquierda en este caso ) encuentra los unicos cm secos del bloque , y me quedo seco , con la pierna derecha con el pez colgando en vacio , el espet tardo 2 segundos en empezar a bailar, unido a mi pierna .
    Me recuerdo que he reaccionado con mas calma de lo que esperaba , con el pez colgando y dando bandazos me he arastrado hasta una zona segura , deasanzuelar y el pez se fue al agua , luego sacar a la fuerza el triple , bueno , fuerza menos , por las movidas del pez , en un radio de 3 cm era carne picada y la muerte salio facil .

  6. caranx

    Post author

    Uuuuffffffffffffff! Da un poco de grima leer este tipo de comentarios, siempre esperas que a ti nunca te pase y sin embargo es lo más normal del mundo para los que practican la pesca con cierta frecuencia, cuestión de números diría 🙂 Gracasa por las aportaciones, ciao

    Nicola

Comments are closed.