Carpas con vinilos – Recuerdos del verano

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Anda que no han pasado semanas desde la última salida que hice intentando las carpas con vinilos .

Entre las mejores estas jornadas, en las que estuvimos grabando el documental "Vellón", para HF Channel. Trabajo duro de doce horas diarias, pero los peces se dejaron ver, y para ser sincero, lo pasé como un enano.

Según se acerque la primavera volveremos a hablar de como pescar las carpas con vinilos, algo que hasta hace poco se consideraba un evento extraordinario y que ahora, podemos decirlo sin miedo a ser desmentidos, ya es algo que consideramos normal.

Aún así es preciso recordar que las carpas no atacan los artificiales como una barracuda después de una huelga de hambre, tienen sus momentos o inclusive no lo tienen para nada. Es una pesca cuyo éxito es la suma de una serie de factores que - como por magia - tienen que coincidir, o concatenarse.

carpas con vinilosEn primer lugar les tenemos que encontrar en aguas bajas, donde les podamos ver para lanzarles. Si no existiese esta posibilidad también pudiéramos buscar las burbujas que dejan cuando van comiendo en el fondo, no todas marcan las carpas pero si de carpa se trata, es posible que un buen lance coloque el señuelo delante de un pez que está comiendo.

En segundo lugar tenemos que ser muy precisos con los lances, si caes demasiado cerca es probable que le asustes y se caes demasiado lejos puede que cuando hayas llegado donde ella estaba, ya no esté. Finalmente, una vez que todo esto haya salido bien, el bicho tiene que tener cierta predisposición para comerse el vinilo, y hay que saber medir el movimiento para no aterrorizarla con algo que le parezca poco real y sospechosamente peligroso.

Pero, si te ha tocado, y te aseguro que toca, ahora empieza lo más bonito de todo, el combate. Me gustaría hacer hincapié en el hecho de que estas simpáticas y mansas criaturas, una vez entradas en modalidad pánico, amén de tirar como trenes de mercancía, saben perfectamente donde ir a meterse para librarse del incómodo hilo. En unas ramas. Exacto, se suben a los árboles sumergidos y allí, si pueden, enredan lo que no está escrito y, a menudo, te dejan con cara de tonto y sin tensión.

Eso sí, cuando todo cuadra y consigues meterle mano, la satisfacción es grande, y cuanto más grande la carpa, más grande la felicidad. Queda menos para volver a pescar carpas con vinilos, queda ya mucho menos. A disfrutar del vídeo, que es lo que hay...