Este maravilloso animal pertenece a la numerosa familia de los Carangidos que cuenta con muchos representantes por todos los mares cálidos del Mundo. Es primo del Jack Crevalle (Jurel), el Giant Trevally y también del Permit y del African Pompano. En aguas ibéricas comparte genes con la pequeña Palometa, el Jurel, las varias Serviolas y el Pez Piloto para nombrar algunos. A parte la grande “Seriola Dumerili” que puede llegar a los 80 kilos,  para lo que se refiere a España es uno de los representantes más grandote de esta familia llegando a alcanzar, según los datos (un poco optimistas) de la FAO, los 50 kilos y los dos metros. 

 

En nuestro Atlántico y Mediterráneo los encontramos en puntos determinados de la costa con una  concentración especial en el Delta del Ebro y Perelló y luego en Castellón y en la provincia de Almería. Se conoce también que transita por la desembocadura de los grandes ríos que desembocan en el Atlántico andaluz. Fuera del País se encuentra en el resto del Mediterráneo, buena parte de la costa occidental de África y también en la costa sur occidental del Indico hasta la bahía de Delagoa  (datos FAO), pero los ejemplares más grandes son los que se encuentran en el Mare Nostrum, con un record IGFA all-tackle de 27,80kg. justamente en la Ampolla en el Delta del Ebro. 

 

Localizar a los Palometones pide un poco de conocimiento de las zonas y sobre todo de las costumbres de los bichos. Suelen llegar a la costa española del Mediterráneo siguiendo su instinto reproductor en primavera avanzada, cuando la temperatura del agua sube y sus hormonas empiezan a sonar el alarma. Alex Vernia, que los pesca asiduamente por Castellón me comenta:" Por lo que he podido comprobar la mejor época para pescarlos en mi zona en el Mediterráneo es la comprendida entre el 15 de agosto y el 15 de noviembre aproximadamente. Normalmente en agosto salen de menor talla (5-10kg) pero ya bien entrado septiembre y hasta noviembre las posibilidades de pescar ejemplares de 15kg en adelante aumentan debido al aumento de los cardúmenes de peces pasto (agujas, jureles...)". Es importante saber que a los Palometones les gusta nadar en poco agua justo donde viven sus presas habituales, raramente los encontraríamos en más de 20 metros de profundidad a menos que no se trate de un bajío o un lugar con características muy puntuales y nunca les hallaremos en alta mar. Los mejores lugares será los puertos, espigones, acantilados, playas mixtas a rocas o cantos rodados, desembocaduras de ríos,  zonas con el fondo arenoso u fangoso que decrece suavemente y desagües de centrales nucleares.También hay que tener presente aquellas franjas donde se mezcla el agua tomada con la limpia,  allí los localizaremos acechando a sus presas favorecidos por la poca visibilidad. Esto ocurre especialmente cerca de las bocanas de los ríos y hay que volver a decir que la presencia de agua dulce es lo que nos brinda mejores oportunidades. Hablando de agua dulce, no es inusual verles remontar tramos de río, sobre todo durante los cambios de marea: como todo depredador que se respete, siguen sus desayunos donde haga falta y si baja la salinidad no hay muchos problemas, si allí viven las Lisas ellos también. Las mareas hay que tenerlas en cuenta, menos quizás en el Mediterráneo donde pero puede influir un poco que la mar esté algo encrespada. Pescando desde el barco será posible verlos nadar cerca de los averíos donde supongo busquen a las Anjovas más que a las Sardinas, un bicho de 20 y pasa kilos desde luego no va perdiendo el tiempo detrás de tan pocas proteínas y suele dedicar sus atenciones a presas de mayor tamaño, una cosa a tener en cuenta en elegir los señuelos.

 

Entrando un poco en el especifico de la pesca y del equipo, me parece oportuno hablar brevemente de los artificiales, tan brevemente que casi mencionaría solo uno de ellos, el Surface Cruiser de Yo-Zuri. [en la foto del titulo] Este señuelo es el que mejores resultados me ha proporcionado en todas mis salidas al Palometón y su versatilidad le pone al número uno de mi lista.  Sin llegar a ser tan radicales hay que decir que existen también otros engaños que funcionan de maravilla y es el caso del los Perfect Popper de Hab’s, los Polaris Poppers y los Pencil Poppers de Gibbs el Big Bug de Storm o el Skitter Pop de Rapala. Además he pescado bien con el Hydro Tiger de Yo-Zuri y los Rangers  de la estadounidense Roberts Lures [en la foto] , unos “skipping lures”, señuelos planos que van deslizando a ras de agua y que cosechan éxitos con Anjovas y Roosterfish, peces que al igual de nuestro amigo, cazan muy rápidos. 

 

Comenta Moreno Bartoli, experto pescador italiano y excelente constructor de señuelos "Según mi experiencia y la de muchos pescadores que se dedican a la pesca del Palometón en las aguas del Tirreno, los señuelos de superficie son la elección casi obligada en la pesca del Carangido. En primer lugar porque el rumor les atrae mucho, luego porque nadando a ras de agua son vistos por lo peces en contraluz y esto no permite al Palometón de distinguir con facilidad el engaño e insospecharse. Inútil añadir que las grandes distancias a las que pueden llegar son otro punto de fuerza, en una pesca donde algún metro más puede hacer la diferencia."

Hay que destacar un par de cosas para determinar con éxito las muestras para los Palometones: el tamaño y el movimiento. Peces de 2 o 3 kilos no se asustan delante de un señuelo de 13 cm. así que en nuestra caja llevaremos todo lo que varía entre los 9 y los 20 cm. El movimiento se refiere sobre todo a la cantidad de ruidos que genera cada uno; en línea de máxima a los Carangidos les encanta lo que más rápido se mueve y que más salpica, de aquí, la tremenda eficacia de los modelos tipo Pencil Poppers o los Rangers. Mientras una Anjova o una Lubina se dejarían tentar por un Popper recuperado a tirones, los Palometones casi siempre necesitan algo más “excitante” para llegar a atacar y esto se traduce en una recuperación más acelerada donde en lugar de las pausas habrá acelerones y a los tirones con el puntal de la caña, añadiremos un trabajo rápido de la manivela del carrete. Alex para localizarlos y animarlos sigue una táctica bien precisa:" Realizo un "rastreo" con un popper recogiéndolo rápido y haciendo el máximo escándalo posible con golpes de caña hacia abajo con el fin de que se creen muchas ondas que llamen al pez desde lejos. Una vez diviso el bicho en la cola del popper acelero al máximo con la puntera de la caña levantada, lo que hace que el popper salte de vez en cuando fuera del agua y vuelva a golpearla. Normalmente el ataque se produce en ese momento [...] Cuando busco palometones por zonas nuevas suelo utilizar poppers pequeños de 10-12cm y 20-30 gramos de peso para no acabar con la muñeca destrozada. Pero cuando voy a las zonas calientes y se que están suelo montar los "ladrillos" de la colección" . Si esto es verdad (y desde luego lo es), también hay que decir que vale todo lo contrario porque más de una vez, para conseguir la picada he tenido que parar la recuperación por una fracción de segundo; esto es un poco sorprendente porque no creo que en naturaleza exista ningún pescadito que pare a descansar mientras se está jugando la vida, pero, por cuanto curioso parezca, lo he comprobado en varias ocasiones y cuando veo que los peces están reacios en picar siempre lo intento. Dejaría abierto a la experimentación el tema de los colores, sabéis que para mi el amarillo es lo más, pero reconozco que otros colores son igual de eficaces. 

 

De todas formas hay que ser sinceros y decir que los Palometones de buen tamaño, sobre todo cuando atacan solos, son muy difíciles de engañar.  Siguen el artificial, se le acercan parecen morderlo y al final, aunque hayamos hecho todo bien, se dan la vuelta y desaparecen. En el caso de tener la oportunidad de pescar en zonas donde hay bandos de Palometones más pequeños, las cosas se ponen un poco más fáciles; la competencia alimenticia entre ellos les hace más agresivos y más propensos a atacar nuestros señuelos aunque, otra vez, con sus peculiaridades. Dicho esto, una vez que tenemos todo a nuestro favor y enganchamos el primer pez, tendremos otro pequeño disgusto: el bicho está “robado”. No es cierto, o por lo menos a pesar de las apariencias este animal está clavado correctamente aunque a su manera: puedo afirmar sin temor de desmentida que gran parte de los Carangidos que he pescado en los mares de medio mundo se clavan más por el cuerpo (cabeza, aletas y agallas) que por la boca. Esto ocurre por varias razones, como por ejemplo la rapidez con la que se tiran al engaño, la curiosidad que les causa y que les lleva a “probar” sin ganas de morder, una cierta propensión a “jugar” con el artificial y también  los rozamientos (o cabezazos) que se producen a lo largo de la persecución del señuelo cuando muchos animales intentan acercarse al mismo aunque sin el claro objetivo de matar. Pescando con los señuelos de superficie nos hace falta que el agua no esté demasiado tomada, en estas condiciones la eficacia de los mismos se reduce notablemente y la verdad es que también la actividad de los peces cambia de marcha. También los he pescado con señuelos tradicionales, Yo-Zuri, Rapala u otros pero le he perdido el gusto, por lo bonito y efectivo que es cazarlos en superficie. Pescar, o mejor dicho perseguir a los Palometones, puede o bien regalar momentos inolvidables o volverle loco a uno; su pelea, aunque no espectacular como la de la Chova, es algo que merece la pena probar, es un pescado muy potente que gracias a su conformación aplanada puede quedarse con el mínimo esfuerzo e jugando con las corrientes, a una cierta distancia del barco sin dejarse acercar. Como ya estamos siempre más concienciados de que hay que cuidar de nuestros recursos y que tenemos que soltar el pescado con vida (sobre todo los Palometones, que son muy malos de comer), aconsejaría el utilizo de un equipo potente para poder devolver los bichos al agua lo más rápido posible sin estresarlos demasiado y sin cansarlos a muerte.  En la tercera parte del spinning en agua salada, hay indicaciones a suficiencia sobre los equipos, tener en cuenta que un conjunto mediano sería el más adecuado, quizás demasiado potente para los pequañajos y un poco justo para los gigantes pero, digamos que cubriría sin problemas el 85% de las situaciones. Llevaros la cámara de foto y soltar los peces al agua, comer un Palometón o una suela de zapato es lo mismo y si queréis enseñarlo a vuestros amigos siempre les podéis llevar una diapositiva o una buena copia en papel, cuantos más practiquemos la captura y suelta, más otros la praicarán en el futuro y como única consecuencia seguiremos pescando muchos Palometones por mucho tiempo....que tampoco es un plan muy feo!!!!

 

 

Nicola Zingarelli

 

 

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