Las cuberas son los mayores representantes de la familia de los Lutianidos. Sus nombres en latín son Lutjianus novemfasciatus, Lutjianus cyanopterus y Lutjianus agennes, respectivamente la Cubera del Pacífico, del Atlántico Occidental y del Atlántico Oriental. Son peces que pueden pasar tranquilamente las 120 libras, 50 y pico de nuestros kilitos, siendo la del Pacífico la que se queda más pequeña, y difícilmente supera los 38/40 Kg.

Los Lutianidos son una familia numerosa y más o menos abundante en todos los mares tropicales y temperados, tienen carnes preciadas y suelen estar sujetos a pesca comercial y deportivas sobre todo con carnada viva y cebo. Se pueden encontrar en ambientes dispares y sobre todo a profundidades muy variadas, desde los estuarios rodeados de manglares a los arrecifes costeros y los abismos de la plataforma continental. Antes de entrar en detalles técnicos, me gustaría que tuvierais una idea donde podemos encontrar las cuberas en el mundo, por si a caso el virus atacara a vosotros también. En el océano Pacífico, aunque no tan abundantes, ya aparecen a partir de Baja California en el norte hasta Perú en el Sur. El récord del mundo de la Cubera del Atlántico Occidental, es de Virginia en EEUU, pero esto no quiere decir que sea nuestro destino favorito, sobre todo si queremos sacar una Cubera con un popper. Yo me decantaría más para el caribe, zonas como Los Roques en Venezuela, Bahamas, Belice, Yucatán, Cuba y las turbias aguas de Honduras y Nicaragua, en los estuarios de los grandes ríos. El África occidental, con sus inmensas lagunas, ríos de grandes caudales y zonas casi vírgenes para la pesca deportiva, alberga gran numero de la bonita Agennes. Desde Senegal hasta Angola, las rojas son presentes y dependiendo de los sitios atacan más o menos con gusto los señuelos artificiales.

 

 

 

Los equipos

 

Para cazar estos peces no se necesitan equipos demasiado complicados, sin embargo la robustez es una calidad que no puede y no debe faltar en absoluto. Para los que llevan tiempo aguantando mis delirios, diré que yo suelo usar los mismo del Giant Trevally. En general cañas de unos 2,55/3,00 metros idóneas para lanzar sin miedo (y de verdad) artificiales hasta unos 130/150 gramos y aguantar frenos cerrados hasta 20/25 libras (Lamiglas, Tenryu, Smith etc). Como líneas se suelen escoger trenzados de buena calidad (Power Pro, Tuf Line XP, Varivas) de 50 a 80 libras, indispensables para poder aguantar el malhumor de esos colmilludos animales y al mismo tiempo lanzar bien los señuelos. Además, los multifilamentos son de mucha ayuda para trabajar bien los pesados poppers y su elasticidad casi nula (desde un 3% a un 5%) es una mano santa para clavar correctamente hasta a mucha distancia,. Los usaremos con un buen bajo en monofilamento, digamos130/150 libras para entendernos, muy útil cuando los bichos deciden restregarse contra las rocas y cuando el leader se enreda en las aletas dorsales u en los opérculos de las agallas. Los carretes sin duda juegan un papel muy importante, además de ser robusto, bobinar a espiras cruzadas para poder trabajar bien con el trenzado, soportar horas de esfuerzo con poppers pesados, miles de lance, y malos tratos sin parar, tienen que tener un freno capaz de aguantar mucho. De momento, en el mercado hay pocos que pueden aguantar dicho estrés y trabajar sin problemas con 20 y más libras de freno, los Shimano Stella 10.000 y 20.000, que tienen hasta 60 libras de freno, los Daiwa Saltiga 6000 y 6000GT que garantizan lo mismo y el Ryoby Safari, que tiene un máximo de 30 libras de freno, todavía suficiente.  

 

Los señuelos 

 

La elección de señuelos es muy amplia y variada, pero al final yo me quedo con los que más me gustan y que me han funcionado mejor en el pasado. Yo-Zuri Surface Bull GT o también el Surface Cruiser en el tamaño de 100 gramos, Gibb’s Polaris Popper, River2Sea Dumbbel Popper, Seikai Collection MuraMura o el larguísimo Shaku-pen de 30 centímetros, Hab’s Perfect Popper, los preciosos poppers del artesano japonés  K-ToTo y los señuelos de Roberts Lures, con los Rangers de 3 y 4 onzas en la cabeza. La manera de trabajar los poppers varía de persona a persona, algunos defienden lo rápido a toda cuesta para conseguir alejarlas de su escondite y tener menos hilo fuera al momento de la primera carrera. Por esta razón aprovechan señuelos como los pencil poppers, Rangers o poppers con cabezas no demasiado grandes. Otros utilizan el pop-pop más pausado, sobre todo trabajando con señuelos de cabeza muy cóncava que levantan mucha agua y pescando en zonas profundas. Esto es lo que sugiere John Pelufo, guía de pesca y experto de Cuberas africanas, y añade que a veces puede ser necesario ralentizar algo para consentir al animal de agarrar el señuelo. Travis Peterson, de Pesca Panamá, la organización que trabaja en la zona de Coiba especializada en pesca a spinning, sugiere un mixto entre las dos, un recupero rápido para excitarlas y luego, una vez que el animal esté levantado y persiguiendo el señuelo, un cambio de ritmo para facilitarle el ataque.  

 

 

La localización de las Cuberas 

 

Hablando del ambiente donde viven las Cuberas y donde poder localizarlas, cada país y cada océano tiene sus peculiaridades. En el Caribe, para poderlas cazar con poppers, solemos empezar a buscarlas en el primer canto de la barrera, donde el fondo baja de 4 a 10 metros más o menos. Seguimos entonces derivando, si el viento y la corriente nos ayudan, hasta tener debajo de la quilla unos 25 metros pero muchas veces las levantamos en dos dedos de agua, incluso adentro del arrecife que rodea y protege los islotes. En este caso poderlas mantener lejos de su casa es algo complicado y se acaba perdiendo pez y señuelo. El fondo ideal es coralino, con piedras, cuevas y escondites donde merodean las rojas en búsqueda de comida. También son buenos los bordes de los parches de arena, justo donde empieza la roca. En el Pacífico las cosas cambian un poco, el arrecife es diferente y las Cuberas son quizás más agresivas, llegando a subir a morder un popper desde hasta 40 metros de profundidad. La estrategia incluye muchos lances hacía las rocas de la orilla, o encima de los picos que suben de aguas más profundas, los bajones, las desembocaduras de los ríos y las aguas revueltas de un pico que sobresale en el medio de la nada o una larga plataforma sumergida. En Panamá hemos visto Cuberas cazando en bandos, como lobos. Atacar poppers que se habían quedado flotando después de un lance en el que se había roto el hilo, y hasta intentar quitar el popper de la boca de otro bicho. También hay que decir que el golfo de Chiriquí, en el Pacífico panameño, es quizás el mejor lugar del mundo para encontrar cuberas dispuestas a atacar un señuelo de superficie. En África, las rojas se hallan sobre todo en las desembocaduras o dentro de las Lagunas, donde se acercan con las mareas para comer. Posiblemente sea el mejor lugar donde pescarlas a popper desde tierra, y donde resulte menos complicado sacarlas, con el fondo muchas veces de pura arena y falto de rocas donde puedan romper el hilo. Las mejores horas en casi todos los lugares son las del amanecer y atardecer y las mareas más favorables dependen del lugar.

 

La Lucha con las rojas

 

Asunto complicado, quizá lo más complicado que haya en esta pesca. Una cubera enganchada a un señuelo tiene un solo instinto, el de volver a su barrio y quitarse del medio esa molestia, posiblemente restregándose contra una roca o metiéndose en una buena cueva con salida de emergencia. ¿Soluciones? Algunas, pero no hay cura definitiva a este mal, y hasta los mejores y más expertos pescadores sufren percances a diario. Apretar el freno, y si digo apretar realmente quiero decir APRETAR. 20 libras por lo menos, y si caña, carrete, hilo y brazo lo permiten, subir hasta 22 o 25 libras. Trabajar con el capitán para que con la barca nos ayude a intentar girar la cabeza del bicho, saliendo disparado en dirección contraria a la de la carrera de la cubera e intentando llevarla a aguas más profundas. Hacer esta maniobra es algo más complicado cuando es el barco que se encuentra en aguas más someras y la Cubera sale disparada hacía el abismo. En este caso, el ángulo del hilo se acerca sin piedad hacía las rocas y los riesgos aumentan. Otra opción es intentar moverse en dirección del bicho para poner la línea cuanto más vertical posible (y consecuentemente reducir las posibilidades de roces con el fondo), pero es una operación un poco complicada donde pescador y capitán tienen que saber perfectamente lo que tienen que hacer y conseguir moverse sin aflojar la tensión. La lucha que sigue, una vez alejada la Cubera del fondo, no tiene nada que ver con el primer arranque. Estos Lutianidos no tienen la resistencia de un GT o de un Atún y se rinden después de poco tiempo aunque es oportuno seguir manteniéndolas bajo presión hasta que aparezcan debajo del barco, entonces se recomienda aflojar algo el freno y prepararse a sacarla. 

 

 

Los mejores lugares del mundo 

 

En el pacífico Oriental, las principales zonas para pescar las Cuberas con Poppers están repartidas entre Panamá y Costa Rica dejando un pendiente de aprobar para Guatemala y Nicaragua cuyas aguas todavía no se han probado mucho con esta modalidad. Golfito, en Costa Rica es un buen lugar con muchos lodge de pesca y unas buenas infraestructuras, así también Quepos y el  golfo de Nicosia donde abundan arrecifes, entradas de agua dulce y abundancia de carnada. Sin embargo es Panamá el mejor lugar de todo el pacífico oriental para este tipo de pesca, en el Golfo de Chiriquí hay un par de operadores que se mueven con barcos nodrizas por todas las islas y ponen constantemente a sus clientes cerca de los mejores lugares de pesca. La temporada en Costa Rica y Panamá se extiende por todo el año, con la temporada de la lluvia entre Mayo y Diciembre y el verano, o temporada seca entre Enero y Abril (Niño y Niña permitiendo). En África la extensión de la Agennes es amplia, parte desde el Senegal y llega hasta Angola. Entre los sitios que se pueden visitar tranquilamente y que gocen de un mínimo de infraestructura mencionaría Guinea Bissau y Gabón. Las temporadas varían de país a país, en Guinea Bissau John Pelufo de la agencia Francesa GP Chasse y Pêche especializada en viajes de pesca a África, aconseja moverse entre Octubre y Diciembre, sobre todo para escapar de los fuertes vientos que sacuden el archipiélago de Bijagos. Gabón empieza a moverse en Noviembre, no obstante el pico de la temporada depende de la cantidad de lluvia que cae y que abre las bocanas de los ríos. Puede ser Diciembre como Febrero, y la temporada generalmente se acaba en Abril. Cayo Largo y sobre todo Los Jardines de la Reina son los lugares donde creo se levanten más cuberas con popper de todo el caribe. Los mejores meses son entr Abril y Agosto y aunque realmente en Mayo ha sido cuando más he visto, yo no sabría escoger un segundo mes “mejor” entre todos los que he estado en los Jardines. Siempre he tenido buena pesca y muchos ataques, hasta en invierno con mucho viento y temperaturas relativamente bajas para Cuba. 

 

Me temo que las Cuberas son mis depredadores de arrecife favoritos, conseguir sacarlas de su ambiente y evitar que nos rompan todo en la primera carrera es un reto importante para cualquier pescador, probar para creer

 

Nicola Zingarelli

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